Consulta
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Puedo ayudarte. Mi estilo de consulta ha evolucionado a lo largo de los años hacia una dinámica profundamente personalizada, donde el objetivo es favorecer una mejoría clara en un tiempo razonable. Actualmente, trabajo bajo el modelo de Psicoterapia Breve, con el propósito de ofrecer orientación médica y acompañamiento emocional que ayuden al paciente a encontrar soluciones viables y aplicables en su vida cotidiana lo más pronto posible. |
Aunque cuento con la facultad legal para prescribir medicamentos, desde hace más de 25 años prefiero centrar mi práctica en el diálogo terapéutico, recurriendo a fármacos solo cuando existe estricta necesidad médica o indicación justificada.
Cada consulta busca ser un espacio de comprensión, conciencia y cambio real, donde la ciencia y la sensibilidad humana se encuentran al servicio del bienestar integral.
Cada consulta busca ser un espacio de comprensión, conciencia y cambio real, donde la ciencia y la sensibilidad humana se encuentran al servicio del bienestar integral.
–Dr. Alejandro Ariza.
Dinámica para reservar y confirmar consulta:
- La consulta tiene una duración de 1 hora.
- La consulta sucede en línea, vía Google Meet, de forma predeterminada. En el proceso de reservación, también puedes solicitar la consulta presencial en consultorio ubicado en la colonia Narvarte, CDMX.
- Se requiere “confirmar” la consulta mediante pago previo de honorarios
- Los honorarios son de 1,900 pesos mexicanos. Se aceptan todas las tarjetas de débito y crédito: Visa, MasterCard y American Express. Se procesa el pago con la seguridad de Stripe.
- Una vez confirmada tu consulta, recibirás un correo electrónico con el enlace para entrar a la sesión en línea o la dirección física para sesión presencial.
- Para su tranquilidad, puede tener una breve comunicación previa con el Dr. Ariza. Haga clic aquí para enviarle un mensaje directo a su WhatsApp personal.
«No vivan según el modelo de este mundo. Mejor dejen que Dios transforme su vida con una nueva manera de pensar.
Así podrán entender y aceptar lo que Dios quiere y también lo que es bueno, perfecto y agradable a Él».
–Romanos 12:2